Evangelismo superficial en redes sociales
Jan 07, 2026
- Publicar contenido cristiano no es suficiente; el verdadero evangelismo implica relaciones y compromiso.
- Cristo discipuló a otros e instruyó a sus seguidores a hacer lo mismo (Mateo 28:19).
- No es solo una actividad ocasional, sino una forma de vida basada en amor, sacrificio y enseñanza constante.
- El evangelismo debe enfocarse en el mensaje del evangelio, incluyendo el pecado, la redención y el sacrificio de Cristo.
- Es esencial contar con apoyo en oración, corrección y acompañamiento de otros creyentes.
- El evangelismo real requiere tiempo e inversión en las personas, no solo interacciones superficiales en redes.
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Evangelismo superficial en redes sociales
Por Gaby Puente
Hace algunos meses asistí a una conferencia donde una reconocida autora en redes compartió sobre la productividad, las redes sociales y la buena administración del tiempo. Al finalizar su charla hizo un concurso: la persona con más tiempo en redes sociales se iba a ganar un libro. En seguida, mi pastor y un buen amigo me señalaron y me empujaron hacia adelante, pues era conocida por publicar mucho y utilizar Instagram como una plataforma para compartir el evangelio. Con mucha vergüenza y a regañadientes recogí el premio, la verdad era que mi tiempo total en el celular sobrepasaba el límite de todas las asistentes de la conferencia.
Después de una dolorosa temporada, entro a mis perfiles rara vez para publicar algo que me parece apropiado, usualmente, referente al evangelio, con el deseo de que otras personas puedan conocer al maravilloso Dios de perdón y misericordia. Sin embargo, al suponer que con una publicación ya hacía evangelismo, me acomodé en un lugar donde no sentía tanto amor, ni responsabilidad por el mandamiento de ir por los perdidos. No fue sino hasta que un amigo me confrontó con su propia vida de servicio en un pueblito dos horas lejos de su hogar, que comencé a evaluar la manera en la que «cumplía» el mandamiento de id y predicad el evangelio, de manera que comencé a hacerme muchas preguntas.
El ejemplo evangelismo
Mi perspectiva acerca del evangelismo era ir a parques o sitios públicos a ofrecer comida o un programa infantil y predicar las buenas noticias de salvación. Muchas veces, he de admitir, de manera desinformada, a partir de la experiencia y con pocas referencias a la Palabra. Pero el verdadero evangelismo va mucho más allá de una actividad de sábado por la mañana. El evangelismo comienza en el corazón de Cristo por la humanidad pérdida (Ro 9:25) y termina en una ciudad celestial, con un pueblo redimido (Ap 7:9). Para esto, Dios ha destinado que su mensaje sea predicado por sus hijos amados en todo lugar y a todas las personas, una realidad que Pedro afirma que los ángeles anhelan mirar (1 P 1:12). Un ejemplo claro de evangelismo lo vemos en nuestro Señor Jesucristo, quien tomó a doce discípulos e invirtió su vida, amor y tiempo en su aprendizaje y crecimiento. Antes de subir a los cielos les encomendó hacer lo mismo con otras personas (Mt 28:29).
Como yo, muchos han pensado que el evangelismo es realizar actividades semanales para que otros conozcan a Jesús, antes que un continuo acompañamiento en amor, mientras crecemos con otros a imagen de Cristo y aprendemos de su Palabra. Esto no es exclusivo para eruditos o teólogos, sino que es un mandato general para todos los creyentes. Así que no solo se realiza una vez a la semana (aunque esto puede ser productivo para iniciar conversaciones y amistades). El evangelismo comienza por nuestros corazones, al recordarnos a diario que necesitamos un Salvador y se expande hacia una comunidad que es testigo de nuestro crecimiento, nuestro pecado, nuestras debilidades y el obrar de Dios en nuestras vidas.
El evangelismo tiene su centralidad en el mensaje de fe y arrepentimiento que el nacimiento, vida, muerte y resurrección de Cristo produce en nuestros corazones. No podemos decir que evangelizamos, si no conocemos cada una de las implicaciones del evangelio, los pasajes bíblicos donde muestran al Dios Creador, el pecado del hombre, la paga por la desobediencia, la inhabilidad del ser humano para cumplirla y la hermosa respuesta en el sacrificio de Cristo.
El evangelismo es una tarea de amor y sacrificio que el Espíritu Santo inicia, sostiene y produce en el creyente, el cual es utilizado para describir por completo la obra de Cristo y para alcanzar a aquellos que previamente ha destinado que sean parte de su pueblo. Es normal que pienses que esta realidad de la providencia de Dios te exime de la responsabilidad de ser su mensajero, pero recuerda que es un deleite del creyente obedecer el mandato de su Fiel Pastor, a quien le ha placido que otros conozcan de Él, por medio de la boca de pecadores que lo aman.
Mi perfil de Instagram y el evangelismo
Querida amiga, nuestro corazón es tan engañoso que, incluso, en nuestra tarea de evangelizar nos contentamos con poner una publicación en nuestro perfil y pensar «ojalá le llegue a alguien». Sin embargo, esta tarea no es cuestión de cinco minutos invertidos en crear una imagen bonita, que pronto desaparecerá en las decenas de publicaciones diarias que una persona puede ver. Piensa en que la plataforma está diseñada para que todo sea inmediato y poco profundo, superficial y fácil de olvidar.
Así que si deseas evangelizar de manera efectiva y utilizar tu tiempo para alcanzar a otros, te animo a que no enfoques todas tus energías en crear un perfil piadoso y bíblico. Céntrate en ser una persona piadosa y bíblica, que invierte su vida en discipular y compartir con otros dentro y fuera de tu iglesia local. Aunque es bueno pensar y producir contenido edificante, que lleve a otros a una meditación más profunda, normalmente no es así.
Nuestro perfil de Instagram no es la mejor, ni la más efectiva herramienta para evangelizar. No puedo negar que Dios utiliza todos los medios para llevar su mensaje de salvación, pero no seremos ser siervos fieles, si nuestros ojos se encuentran en los likes de nuestras pantallas y no en las necesidades del mundo exterior. Aquí es el punto donde muchas de nosotras somos llamadas a estudiar la Palabra, a entender el mensaje de salvación y a salir a lugares un poco incómodos y diferentes por amor a Cristo y a su pueblo.
Estilos y formas de evangelismo
La multiforme gracia de Dios nos ha hecho con diferentes personalidades, nos ha plantado en varios contextos y ha escrito cada una de nuestras historias de manera única e irrepetible. Al entender esta realidad, también podemos comprender que hay diferentes formas de evangelizar, que utilizan todos los recursos que Dios ha puesto en nuestras manos para que el mensaje, y no nuestra persona o historia, se lleve la gloria. Por eso no podemos encasillar el evangelismo en una cajita de estereotipos sobre cómo debemos hacerlo y qué herramientas utilizar.
Lo que puede ser efectivo para unos contextos, puede ser perjudicial para otros. Por lo tanto, el Espíritu Santo, con sabiduría y discernimiento, guía al creyente para compartir el mensaje de la cruz. Así que uno de los beneficios de compartir el evangelio en las redes sociales es que podemos llegar a muchas personas y ser puntuales con lo que decimos. ¡Qué mejor manera de utilizar nuestras plataformas que compartir pasajes y reflexiones empapadas de la esperanza en Cristo, de su carácter, de sus obras y de su amor con los perdidos.
El evangelismo no es una tarea solitaria
Sin embargo, recuerda que el evangelismo no es una actividad separada de la vida en comunidad. Aparte de compartir el evangelio, todos necesitamos de apoyo en oración para pedirle al Señor que utilice nuestras palabras y plataformas para que otros lleguen al arrepentimiento y fe en Cristo. No somos llaneras solitarias a las que se nos ha encomendado una misión personal. El evangelismo es un trabajo en conjunto de acompañamiento, rendición de cuentas, oración, consuelo, consejo y aprendizaje, que nos ayudará a ser más efectivas para recoger la mies. Cuando Cristo envió a sus discípulos a predicar en otras ciudades, los mandó acompañados (Lc 10:1-4). Así que, aunque las redes sociales son de gran utilidad para compartir información, debemos tener cuidado de evaluar todo lo que compartimos a la luz de la Palabra y en acompañamiento con otros hermanos y hermanas en la fe, que nos pueden dar una buena retroalimentación. ¿Qué pasa si decimos algo que no está acorde a las Escrituras y guiamos a otros por mal camino?
Por lo tanto, siempre debemos estar dispuestas a ser evaluadas, acompañadas y enseñadas para, de la misma manera, evaluar, acompañar y enseñar a todas las personas que Dios envíe a nuestro camino.
Ganar discípulos, no seguidores
Recientemente, una amiga viajó a un grupo de islas de Chile para compartir el evangelio. Al volver me comentó que el evangelismo comenzaba con un trabajo previo de ayudar y conocer a las personas, antes que de compartir sin un contexto el mensaje de salvación. Después de un tiempo de crear familiaridad y compañerismo, el grupo compartió en conversaciones las buenas noticias. La apertura existió debido a una previa relación y a una interacción.
Aquí es donde el evangelismo difiere de lo que sucede en las redes sociales, pues estas tienden a producir seguidores, más no discípulos, a evangelizar de manera superficial y no a profundidad. Al final, sabemos que Dios puede utilizar Instagram, Whatsapp y Facebook para llevar a otros a los pies del Redentor y eso es gracia. Sin embargo, no debemos depender solo de estas plataformas, sino procurar que nuestra vida sea un fiel testimonio de evangelismo, que requiere sacrificio, inversión y tiempo con otros en la vida real.
Imitemos a nuestro Salvador, quien no solo enviaba pergaminos a las ciudades, sino que las visitaba, curaba enfermos y les predicaba (Mt 9:35).
Aprende
- Escribe en tus propias palabras tu definición de evangelismo y luego lee estos versículos: Marcos 16:15; Romanos 1:16; 15:21; 1 Corintios 9:14; 1 Corintios 2:2 y reflexiona en las siguientes preguntas:
- ¿De qué manera cambia tu perspectiva de evangelismo?
- ¿Cómo influye en lo que compartes en redes sociales?
- ¿Cómo compartes con otros no creyentes?
Vive
- Revisa cuánto tiempo dedicas a evangelizar en redes sociales versus cuánto tiempo inviertes en relaciones personales para compartir el evangelio.
- Reflexiona sobre cómo vives el evangelismo en tu día a día: ¿Es un evento ocasional o una práctica continua en tu vida?
- Haz una lista de personas cercanas a ti (familia, amigos, compañeros de trabajo o estudio) con quienes puedes compartir el mensaje de Cristo de manera más intencional.
Lidera
- En lugar de enfocarte solo en publicaciones, dedica tiempo a discipular a alguien o a fortalecer relaciones con personas que necesitan escuchar de Cristo.
Recursos
https://www.coalicionporelevangelio.org/resenas/evangelismo-biblico/
https://espanol.livingwaters.com/
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