Suscríbete

Cristo es la única verdad

cristianismo espiritualidad religiones del mundo verdad bíblica Mar 18, 2026
Cristo es la única verdad
  • El cristianismo es una de las religiones más grandes y antiguas del mundo, que nace de las enseñanzas de Jesucristo y sus apóstoles desplegadas en toda la Biblia —desde Génesis a Apocalipsis—.
  • Es una religión monoteísta que se enfoca en la vida, muerte y resurrección de Jesús como el único camino hacia la salvación y la reconciliación con Dios para vida eterna.
  • Entre sus creencias principales: Dios trino; el hombre es creado y limitado como una criatura especial y única a los ojos de su creador; Adán, como representante de toda la raza humana pecó y trajo corrupción al corazón de todo ser humano; pero Cristo, totalmente hombre y Dios, pagó por el pecado de los que creen en Él y los representó delante de Dios en la cruz; la salvación es por gracia y fe en Cristo solamente, el Espíritu Santo viene a morar en cada creyente para que comprenda las Escrituras y las viva en su poder; un día Cristo regresará a juzgar a los vivos y muertos, los que confiaron en Él vivirán en una nueva tierra y nuevos cielos, los que no, vivirán eternamente en el lago del fuego.
  • El cristianismo no solo es coherente en sus razonamientos internos, sino que es coherente en la práctica, externamente.
  • Un verdadero creyente sufre como todo el resto de personas en el mundo; sin embargo, sufre con propósito, persevera en su dolor y pruebas, sigue permaneciendo en Dios, con fe y esperanza. Esto solo es posible si Dios vive en Él, y esto es lo que verdaderamente diferencia al cristianismo de otra religión.
  • El cristianismo es coherente en su sistema de creencias al ver la vida de fe de un creyente genuino.

 

¿Quieres tener una relación profunda con Dios?

En Reformadas tenemos recursos que te ayudarán a hacerlo. Suscríbete aquí y descárgalos gratis.

 

Cristo es la única verdad

Por Susana de Cano

El cristianismo es una de las religiones más grandes y antiguas del mundo, con más de 2000 millones de seguidores en todo el mundo. Nace en las enseñanzas de Jesucristo y sus apóstoles desplegadas en toda la Biblia —desde Génesis a Apocalipsis—. Es una religión monoteísta que se enfoca en la vida, muerte y resurrección de Jesús como el único camino hacia la salvación y la reconciliación con Dios para vida eterna. 

Creencias principales

  • La revelación: el Antiguo Testamento y el Nuevo Testamento constituyen la revelación especial, completa y final de Dios. En los setenta y seis libros de la Biblia, Dios nos ha dado «todo cuanto concierne a la vida y a la piedad» (2 P 1:3). Las Escrituras son infalibles e inerrantes. Todo lo que Dios ha revelado en su Palabra es suficiente, claro y necesario para la salvación de los creyentes. El mensaje central de la Biblia es la gloria de Dios mostrada en la salvación de Dios en la persona y obra de Cristo (Lc 24:27, 44), el Hijo de Dios. No existe otra revelación especial de Dios posterior al cierre del canon de la Biblia.
  • Dios; Dios Padre, Dios Hijo, Dios Espíritu Santo: Dios es el único Dios vivo y verdadero (1 R 8:27; Sal 147:5) e inmutable (Mal 3:6) en todas sus perfecciones divinas (Éx 34:6). Dios es triuno, hay tres personas: el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. Dios es uno, el Padre, el Hijo y el Espíritu son de la misma sustancia e iguales en poder y gloria. 
  • El hombre: Dios hizo al hombre, varón y hembra, según su propia imagen, en conocimiento, justicia y santidad (Gn 1:26-27; Ef 4:24). Dios creó al hombre para su gloria al llenar la tierra y ejercer dominio sobre ella (Gn 1:28). El hombre es creado, limitado, dependiente de su Creador y una criatura especial para Dios porque se quiere relacionar con él.
  • El pecado: cuando Adán desobedeció a Dios y comió del árbol del conocimiento del bien y del mal, cayó de la condición original en la que Dios lo había creado. Por su desobediencia, Adán, como representante de la raza humana trajo el pecado y la muerte al mundo a todos (Ro 5:12-21). La culpa de Adán ha sido imputada a todo ser humano que nació después de ellos. Por lo tanto, todos los seres humanos están «muertos en sus delitos y pecados» y bajo la ira y la maldición de Dios (Ef 2:1-3). Todo lo malo que hay en el mundo, las enfermedades, el dolor y la injusticia son consecuencia de la corrupción de la naturaleza del ser humano al no conformarse a la ley de Dios (1 Jn 3:4). 
  • Cristo: el Hijo eterno de Dios y la segunda persona de la Trinidad, se encarnó en la plenitud del tiempo, sumando una naturaleza humana a su persona, uniéndose así a nuestra humanidad. Jesús es verdadero Dios y verdadero hombre, en una persona para siempre. Jesús es el único mediador entre Dios y el hombre. Vivió una vida sin pecado para cumplir con las demandas de la ley de Dios (Ro 5:12-21) y dio su vida como sacrificio expiatorio por sus ovejas (Jn 10:15) de una vez por todas. En su muerte, Jesús propició, satisfizo y quitó la ira de Dios al asumir el castigo por los pecados de los suyos. Jesús resucitó de los muertos al tercer día, ascendió al cielo donde hoy está sentado a la diestra del Padre (He 1:3). Jesús volverá en gloria para restaurar todas las cosas y juzgar a los vivos y muertos; su reino no tendrá fin. 
  • La salvación: es por la sola gracia a través de la sola fe en solamente Cristo para la gloria solamente de Dios. Él escogió un pueblo para sí mismo en su Hijo antes de la fundación del mundo (Ef 1:3-4). El Hijo vivió y murió para expiar los pecados de los que Dios ha elegido (Jn 10:29). La tercera persona de la trinidad, el Espíritu Santo, regenera a las personas por las que Cristo murió, llevándolas así de muerte a vida espiritual (Jn 3:5). Cuando un pecador es unido a Cristo por la sola fe y se arrepiente es justificado, apartado y adoptado como hijo de Dios para siempre, es decir, para ser glorificado con Cristo en una vida que jamás dejará de ser. 
  • La eternidad: la Biblia enseña que habrá un día de juicio final en el que todas las personas comparecerán ante el trono de Dios y tendrán que dar cuenta por todo lo que han hecho (Ro 14:12). Cristo resucitará a los que han confiado únicamente en Él con cuerpos y almas perfectas que jamás volverán a sufrir porque todo ya sido pagado por ellos completamente en la sola gracia de Dios y habitarán en una nueva tierra con cielos nuevos. Y los que no confiaron en Jesús, perecerán en el lago de fuego por toda la eternidad (Jn 3:36; Ap 20-21). 

Coherencia interna y externa

El cristianismo no solo es coherente en sus razonamientos internos, sino que es coherente en la práctica, externamente. Por supuesto, que, debido al pecado, un creyente aún lucha con pecado; sin embargo, el Espíritu Santo que mora en él lo redarguye para arrepentirse y recibir el perdón de Dios. Un verdadero creyente también sufre como el resto de personas en el mundo, no obstante, lo hace con propósito, persevera en su dolor y pruebas y sigue permaneciendo en Dios, con fe y esperanza. Un verdadero creyente se aferra a la esperanza de los nuevos cielos, mientras lee la Biblia todos los días para conocer al Dios que desea una relación con él. Esto solo es posible si Dios vive en Él y esto es lo que verdaderamente diferencia al cristianismo de otra religión.

La justificación es la doctrina que nos enseña acerca de que Jesús tomó el lugar del pecador en la cruz para pagar la deuda del pecado y de la vida pecaminosa, para luego ser adoptados como hijos de Dios y verdaderamente cambiar a una nueva persona de adentro hacia afuera. El cristianismo es coherente en su sistema de creencias al ver la vida de fe de un creyente genuino; la santificación —el proceso de cambio de una persona a la imagen de Jesús— es la declaración más hermosa y humanamente imposible que asevera la cohesión entre un fundamento o una verdad bíblica con la forma de vida de un creyente.

El perdón a alguien que ha cometido una injusticia, la dependencia en la voluntad de Dios, la seguridad de no estar solos, la certeza de una esperanza eterna y de un propósito de vida, el reconocer que sí se puede cambiar y vivir con paz, confianza y gozo es algo mucho más sobrenatural que cualquier otra experiencia que se busque dentro de cada persona. 

La verdad de que el Dios eterno se haya acercado a su creación en la persona de Cristo para salvarnos en su obra es lo que verdaderamente satisface, llena y transforma a una persona. Es un cambio espiritual que afecta lo físico y las relaciones. Es lo único que da testimonio de que alguien que era orgulloso hoy pueda ser el más humilde. La Biblia provee el estándar moral verdadero porque nos presenta el carácter del Dios único y verdadero para representarlo en esta tierra. La salvación es una obra que lleva la firma de Dios, Él la inicia y Él la perfecciona. 

¡Sigue proclamando el mensaje de Cristo!

Por lo tanto, no hay otro camino para conocer a Dios, transformarnos y vivir inmortalmente fuera del cristianismo. Por eso, defendemos la esperanza que hay en cada uno de nosotros (1 P 3:15). Pues, además de presentar una defensa racional de la verdad de la Palabra que necesitamos conocer, los creyentes deben defenderla con su forma de vivir y decidir. El testimonio del cristiano a favor de la verdad es lo que el mundo observa, lo que llama la atención para luego escuchar el mensaje del evangelio con mansedumbre y reverencia (2 Ti 2:24-25). 

Los cristianos no solo somos llamados a defender la fe, sino también a contender por la fe (Jud 1:3) de forma proactiva. El mensaje del evangelio es de Dios ¡Él lo diseñó! Nosotras solo somos mensajeras de la buena noticia de la obra de Dios hecha en Cristo. No podemos quitar o agregar a sus enseñanzas. Por eso Pablo nos llama a ser sanos en la fe (Tit 1:13). Debemos mantenernos alertas contra toda enseñanza que se levante contra el conocimiento de Dios, pero primeramente en nuestros corazones. 

La predicación de la Palabra por medio de nuestros pastores y la proclamación del evangelio en nuestros hogares y comunidades es lo que necesitamos para preservarla. Dios ha instituido la predicación del evangelio como su herramienta principal para el avance de su Reino (Ro 10:14-17) y es la vía central para corregir el error y las falsas enseñanzas (2 Ti 4:2-4). Nuestra labor es llevar el mensaje de la obra del Señor, discipular y vivir a la luz de esas enseñanzas (Mt 28:19-20), en la confianza que Cristo es el único camino a la verdadera salvación y la gloria eterna.

 

Aprende

  • Según lo leído, ¿por qué consideras que el cristianismo es la verdad? 

Vive

  • Lee 1 Corintios 11:31-32 y responde: ¿Cómo otros pueden saber que Cristo mora en ti? ¿Qué dice? 
  • Lee Gálatas 6:4 y responde: ¿Qué agrega? 
  • Ora al Señor que te muestre las áreas en las que aún necesitas crecer para testificar de un evangelio que sí transforma.

Lidera

  • Lee toda la carta de 1 de Pedro, encuentra los mandatos y los principios por los que un cristiano debe vivir, bajo qué forma y por qué. 
  • Resúmelo y disponte a tener listo para compartir con otros.

 

Recursos

https://www.coalicionporelevangelio.org/articulo/la-definicion-cristiana-de-la-verdad/

https://apologeticspress.org/los-cristianos-los-criticos-de-la-biblia-y-la-verdad/

 

 

¡Únete a Reformadas hoy!

Y accede a los estudios Bíblicos gratuitos que satisfacen tu alma y aumentan tu fe.

¡Da clic aquí!