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¿Dios todavía habla hoy? Cómo reconocer su voz según la Biblia

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¿Dios todavía habla hoy? Cómo reconocer su voz según la Biblia
  • Dos puntos importantes a preguntarnos: (1) ¿Por qué Dios me querría enviar una palabra con un llamado «profeta»  si Dios ya me ha dado Su Palabra? (2) Si bien es cierto que Dios usa a otras hermanas y pastores para aconsejarnos, no lo hacen desde un: «Así dice el Señor», sino más bien, desde un: «Así dice la Biblia».
  • Jesús mismo es llamado «la Palabra» (Jn 1:1, 14). En Él vemos la máxima expresión de la revelación divina. Así que la Palabra revelada es Dios comunicándose con la humanidad, y con Sus hijos, a través de Cristo y de las Escrituras inspiradas por el Espíritu Santo, definitivamente esta es una obra trinitaria.
  • La Palabra escrita es la Palabra revelada. Esto significa que la Biblia no solo contiene la Palabra de Dios: es la Palabra de Dios. Es la forma segura y permanente que tenemos para conocer Su voluntad y Su plan. No hay otra revelación fuera de Su Palabra que persiga ese propósito.
  • No podemos decir: El Señor, a mí, me llamó a ser pastora cuando claramente la Biblia lo contradice.
  • El hecho de que, quizá, alguna de ustedes que leen este artículo hayan experimentado que una palabra de alguna persona «le atinó» a algo de tu vida o apela a tus deseos no quiere decir que venía del Señor. Te animaría a leer Deuteronomio 13 y 18 que claramente instruye acerca de los falsos profetas. Dios usa a estos falsos profetas para saber en quien confía tu corazón.

 

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¿Dios todavía habla hoy? Cómo reconocer su voz según la Biblia

Por Susana de Cano

¿Cómo habla Dios hoy? Vivimos tiempos en los que muchas voces afirman tener «una palabra personal de Dios» o un «sueño o una visión». Algunas personas dicen haber recibido una revelación nueva, otras se guían por sentimientos o experiencias personales, pero cada una de estas expresiones, aunque mencionen a Dios o incluso versículos bíblicos, no significa que hablen de parte de Dios. Te tengo una noticias: el diablo también conoce las Escrituras.

Dos puntos importantes a preguntarnos: 

  1. ¿Por qué Dios me querría enviar una palabra con un llamado “profeta” si Dios ya me ha dado Su Palabra? 
  2. Si bien es cierto que Dios usa a otras hermanas y pastores para aconsejarnos, no lo hacen desde un: «Así dice el Señor», sino más bien, desde un: «Así dice la Biblia». Sin embargo, ¿cuál es la diferencia? Necesitamos aprender a discernir qué sí es la Palabra de Dios, y si hay diferencia entre la Palabra revelada y la Palabra escrita.
  1. La Palabra revelada

Desde el principio, Dios ha querido darse a conocer a su creación. Esa es la esencia de la revelación: Dios mostrando quién es, cómo actúa y qué desea para la humanidad. Él se reveló de muchas formas:

  • A través de la creación (Sal 19:1).
  • Por medio de los profetas, que hablaron inspirados por el Espíritu Santo (Jr 1:9; He 1:1).
  • Y finalmente, ahora, lo hace por medio de su Hijo Jesucristo, la revelación perfecta de Dios (Jn 1:18; He 1:2-3).

Jesús mismo es llamado «la Palabra» (Jn 1:1, 14). En Él vemos la máxima expresión de la revelación divina. Así que la Palabra revelada es Dios comunicándose con la humanidad y con sus hijos a través de Cristo, y de las Escrituras inspiradas por el Espíritu Santo, en definitiva esta es una obra trinitaria.

  1. La Palabra escrita es la Palabra revelada

La Palabra escrita, la Biblia, es el registro fiel y completo de la revelación de Dios. Los profetas, los apóstoles y demás escritores inspirados por el Espíritu Santo pusieron por escrito lo que Dios quiso que su pueblo conociera sobre Él, la salvación y la eternidad. La Palabra escrita es la Palabra revelada.

Por eso afirmamos que: «Toda Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar, para reprender, para corregir, para instruir en justicia» (2 Ti 3:16).

Esto significa que la Biblia no solo contiene la Palabra de Dios, sino que es la Palabra de Dios y también es la forma segura y permanente que tenemos para conocer su voluntad y su plan. No hay otra revelación fuera de su Palabra que persiga ese propósito. Dios lo hizo así, revelarse por su Palabra y sellarla para todo su pueblo, de manera que nadie le quite o agregue, y que todo su pueblo o la Iglesia crean lo mismo acerca de Él.

Dios ya ha revelado todo lo necesario para la salvación, la fe y la vida cristiana. Por eso, cualquier mensaje o revelación que alguien diga tener debe ser probado con lo que está escrito. Si no está en armonía con la Escritura, no proviene de Dios. Sencillo. Aun cuando utilicen versículos bíblicos, debemos leerlos de acuerdo con el contexto y en armonía con todo el resto de la Biblia.

  1.   ¿Son diferentes, entonces, la Palabra revelada y la Palabra escrita?

No. La Palabra revelada es la acción de Dios que comunica su verdad. La Palabra escrita es el medio por el cual esa verdad ha sido preservada y transmitida a todas las generaciones. Es decir, Dios reveló su Palabra para que la humanidad lo conociera, y la dejó escrita para que su pueblo no la olvidara ni la distorsionara.

Por eso, la Biblia es la autoridad final para todo creyente, y es el filtro por el cual debemos pasar cualquier pensamiento, sueño, profecía o consejo espiritual. El Espíritu Santo sí puede hablar hoy a nuestro corazón, pero nunca dirá algo que contradiga lo que ya está escrito. No podemos decir: el Espíritu Santo me mostró que debo divorciarme de mi esposo porque es pasivo en su liderazgo, cuando esa no es una razón para el divorcio. Tampoco podemos decir: el Señor, a mí, me llamó a ser pastora cuando claramente la Biblia lo contradice. Mucho menos: el Señor me mostró en un sueño mi llamado, entonces debo dejar a mi familia para perseguirlo, cuando la Escritura es clara en que los llamados no se confirman así, y la familia es especial para el Señor.

Una exhortación

Hermanas, hoy en día abundan las «nuevas revelaciones», por eso debemos caminar con discernimiento. El hecho de que quizá alguna de ustedes que leen este artículo hayan experimentado que una palabra de alguna persona «le atinó» a algo de tu vida o apela a tus deseos no quiere decir que provenían del Señor. Así que te animo a leer Deuteronomio 13 y 18 que con claridad instruye acerca de los falsos profetas que Dios usa para saber en quien confía tu corazón.

Al final, el propósito de la Biblia no es solo llenarte de conocimiento ni es un mapa con la clave para que recibas bendiciones materiales o los pasos para el éxito profesional. La Biblia cuenta, de principio a fin, la historia de la gloria de Dios que culmina en la salvación de todo su pueblo por medio de su Hijo Jesucristo en el poder del Espíritu Santo y esto es la mayor bendición.

Así que amemos la Palabra escrita, estudiándola y obedeciéndola cada día. Escuchemos al Espíritu Santo que nos ilumina la Palabra para entenderla, no para cambiarla ni tomar versículos fuera de contexto para justificar nuestro actuar. Probemos todo mensaje con la verdad bíblica (1 Jn 4:1), y evitemos la confusión entre la voz de Dios y las emociones o ideas humanas.

Cuando una mujer conoce la Palabra escrita, su fe se vuelve firme, su mente se aclara y su corazón se llena de paz, porque aprende a distinguir la voz de su Pastor entre tantas voces para seguirlo (Jn 10:27).

Hoy, Dios nos habla a través de su Hijo, quien es la Palabra revelada que ha quedado escrita y es iluminada por el Espíritu Santo para sus hijas. Por eso, no necesitamos buscar «nuevas revelaciones», sino profundizar en la que ya tenemos: la Biblia que es fuente inagotable de sabiduría, verdad y vida (Is 40:8). Que cada día busquemos conocer más al Dios de la Palabra, y no solo palabras acerca de Dios.

 

Aprende

  • ¿Cuál es el problema de las profecías personales?

Vive

  • Reflexiona en las siguientes cuestiones: ¿has recibido alguna profecía? ¿Recuerdas qué decía? ¿Se cumplió? Y si se cumplió, ¿cómo ayudó a tu vida de santificación y gloria a Dios? ¿Cómo es tu vida devocional? 
  • Medita en el Salmo 119:9-16 y responde cómo puedes sostenerte de la Biblia en todo.

Lidera

  • Enseña a tus hermanas sobre Deuteronomio 13, 18 y Hebreos 1 acerca del engaño de las falsas profecías y de la suficiencia y autoridad de la Palabra para blindarse contra toda mentira, y vivan para la gloria del Dios que se ha autorrevelado.

 

Recursos

https://estudielabiblia.com/blog/la-palabra-revelada-de-dios/

https://bibliaparalavida.com/blog/articulos/caracteristicas-de-los-falsos-profetas-segun-la-biblia-en-pedro-y-judas/

 

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